El grupo Volkswagen quiere impulsar a toda costa las ventas de la marca española, y la mejor forma de hacerlo es poner toda la carne en el asador en el mercado más atractivo en estos momentos, el chino. En el mes de marzo, el presidente de Seat, James Mur, ya confirmó los planes asiáticos para la firma de Martorell, pero no ha sido el pasado 10 de enero cuando hemos visto los primeros modelos embarcar rumbo a aquel país.
Los primeros 250 coches que se comercializarán en China a partir de esta primavera han zarpado desde Barcelona, donde ya se ha estrenado una conexión marítima que unirá mensualmente este puerto con los de Guangzhou y Tianjin. A través de esta línea, la primera que une España y China para transportar vehículos, Seat exportará alrededor de 4.000 vehículos en 2012.